La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias ha declarado la situación de alerta por fenómenos costeros adversos, a partir de las 00:00 horas del jueves 4 de abril, debido a la irrupción de la borrasca Nuria sobre el archipiélago. La activación se enmarca dentro del Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA), conforme al Decreto 18/2014.
Según la declaración oficial 23/2025/PEFMA, el fenómeno afectará a toda la comunidad autónoma, con especial incidencia en las costas del norte y oeste de Fuerteventura, Lanzarote, La Palma y El Hierro.
Oleaje de hasta cinco metros en las costas majoreras
La borrasca traerá vientos del oeste y suroeste de fuerza 7 y 8 (hasta 74 km/h) en altamar y en vertientes noroeste y sureste. Además, se espera fuerte marejada a mar gruesa con mar de fondo del noroeste de 3 a 4 metros, que se combinará con oleaje significativo en la costa de Fuerteventura, donde podría superar los 5 metros en algunos puntos.
Desde Protección Civil se advierte que este episodio puede provocar importantes daños en zonas portuarias, paseos marítimos y playas.
Recomendaciones de seguridad
Ante la previsión de este fenómeno meteorológico adverso, se recomienda:
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Evitar paseos por playas, diques, escolleras o acantilados.
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No realizar actividades náuticas o deportivas en el mar.
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Respetar las indicaciones de seguridad y señales de cierre en accesos costeros.
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Prestar atención a los partes meteorológicos y seguir las recomendaciones de las autoridades.
La borrasca Nuria llega tras un invierno inusualmente seco
La borrasca Nuria, nombrada por AEMET, rompe con la tendencia de estabilidad que ha caracterizado el invierno en Canarias. Esta nueva perturbación trae consigo una intensificación de los vientos y el oleaje, provocando una situación de riesgo costero que puede afectar a infraestructuras y actividades económicas relacionadas con el litoral, como la pesca, el turismo o el transporte marítimo.
Las autoridades insisten en la importancia de la prevención y la prudencia ciudadana ante los efectos del temporal.